Os invito a que os paseis por el nuevo post de mi blog "Relatos de Bolsillo". Espero que no os deje indiferentes y levante mil y un comentarios. Pinchar aquí. Gracias.
Sospecho que sólo soy Un pedacito de ti. Sólo un vuelo de paloma En una tarde desnuda. O un soplo de esperanza Que no termina de aflorar. Sospecho que soy puerto Donde depositaste aquel insomnio O plantel donde sembraste Aquel álamo perdido, y melancólico Que de vez en cuando bajo su sombra, Te da alojo y frescor. Sospecho que infinitos ríos Te recorren y que igual que yo Te inundan de humo, y hoguera, De piedra, y luz y albor. Y se vuelven hastío o esperanza. Pero cuando me miras Y todo en mi se detiene Y las dudas se vuelven Un fugaz ímpetu que se aleja, Entonces es cuando sospecho nuevamente Que tu sangre es mucho más Que húmeda esperanza, O un raudo hechizo. Mucho más que un júbilo declarado Que tiembla más allá de ti, Más allá de mí.
¿Dónde estás, montaña clandestina? ¿Dónde tú, verdor de pinos, olivos dolientes? ¿En qué rincón oscuro, guardas su rostro, Y su tiempo que sin el mío bebe?
¿Dónde conspiran sus caricias tiernas? ¿Dónde tierra escondes, el aire que lo entretiene? ¿En qué irónica tarde propaga el volcán, Y el fuego que nacen, cuando no me tiene?
¿Dónde se desatan sus agravios, sus pleitesías? ¿Dónde río, reflejas los rizos que sus sienes tejen? ¿En qué eslabón de su cadena ata el deseo Y deposita los besos que de mi boca quiere?
Cíñeme la cintura, Y muérdela con tus manos. Amárrala al deseo que me embarga En la estrechez de tu piel. . Que tus labios sean la herida Que reviva en el suspiro. . Desentraña el ansia del beso. Abre mi cuerpo, y tiembla, y anida En mi desnudez temprana. . Cifra el lenguaje de mis piernas, Cuando se enreden en las tuyas y llora. Llora porque la muerte nos alcance Desnudos, para revivir en la fibra de los sexos.
. Despierta corazón dormido
Abre los ojos, y como quien no mira
Goza de la piel que en el abandono,
O en la tierna ausencia
Se ha declarado tormenta viva. . Placer invisible como labios,
Como vuelos, como un dulce quejido.
El lento rayo de la noche
Destella una dulcísima lágrima. . Despierta corazón dormido
Sobre los pies desnudos,
Sobre la íntima cintura que no amarras. . Voz o grito, o chorro de agua clara.
Aliento duro, inaccesible de tu palabra
Donde mi mano muerta se hunde
En tu claror, o noche cedida. . Despierta lengua y desciende
Cuerpo a cuerpo, ala triste,
Brazo roto, que todo se escapa. . Diminuta niebla que arrastra
A separar los ojos de quien ama.
.
He buscado el rastro de tu piel En volcanes de mi mente, Y he huido a perderme luego De la frialdad de un beso dado. He buscado el rostro de un horizonte De un mar que desconozco, Y me he encontrado vagando soledades En un desierto donde se queman Mis pensamientos descalzos. He buscado vanamente por chaflanes, Por rincones, por mis dudas, Por la tierna memoria de tu olvido, Y he tropezado con unas ausencias De las cuales eres la flor del jardín. He buscado el encuentro de tu huella Clandestina en mí y he hallado Llanuras y recuerdos, sin retorno Ni retroceso, y siento… ¡Cuántos te quieros con los ojos Cerrados me pierdo¡